jueves, 12 de noviembre de 2009

ReOpen House

Doy la bienvenida a este mi espacio "El Arte de mi Escaparate"...blog que pretende exhibir todo aquello que acontezca en mi diario vivir... temas de medicina, cultura, reflexiones, naturaleza, bonches... en fín temas, situaciones o eventos que despierten en mí la necesidad de querer compartir con ustedes.

Honestamente, les digo que imperaba en mí ya hacía unos dos meses atrás el deseo de crear un blog que reuniera las cualidades que pretendo cultivar... no fue sino hasta en esta semana en la que mi deseo se transformó en pasión y la búsqueda de un título con el cual llamarlo me condujo a adoptarlo como "El Arte de mi Escaparate", refiriendo a este como uno de esos tantos espacios (vitrinas) en las fachadas de establecimientos comerciales destinado a mostrar tras un cristal parte siquiera de los productos o servicios que se ofrecen en el interior.

Justo eso... que te pasees, heches un vistazo, critiques lo que veas por aquí y si te gusta las puertas están abiertas para que formes parte del interior... Bienvenid@s! Adelante! recuerden que "el mirar no cuesta" :)

domingo, 25 de octubre de 2009

La Vida en Frases Vol. 2

Este vale por 6...

Hacer una cosa es fácil; basta seguir el impulso, responder con una ocurrencia espontanea, dejar libres las palabras y los movimientos. Como los niños y como los animales. Es muy hermoso. La conciencia lo estropea todo, hasta la manera de andar, y es natural que una persona demasiado consciente, una persona que piensa mucho lo que hace, se dé alguna vez el gusto de hacer algo sin pensarlo. Lo malo es explicarse luego. Aunque se quiera entenderlo y decir la verdad, siempre hay algo que, desde el fondo de uno mismo, gobierna los conceptos, y el gesto, y el tono. Uno quiere ser veraz, y lo es solo a medias. Uno cree hablar de acuerdo con la conciencia, pero los poderes oscuros obligan a disfrazar las palabras.
De los Gozos y las Sombras III (La Pascua triste)
Torrente Ballester

miércoles, 21 de octubre de 2009

Mi Mesita





Piedra plana, esférica y no tan pulida, grafiada en ella una hoja, agrietada. Sostenida en tres barrotes de hierro simples que comparten caudalmente de hierro un anillo. Colocar allí decidí: Una lámpara, antes negra, hoy como la ven, tierna; contaba con una palestra de apenas tres colores: rojo, verde y blanco arena! pinceladas por aquí, pinceladas por allá y ahí está, iluminando mis noches.
La casita de porcelana del bosque, acogedora aún sin poseer nada dentro, paradójicamente su misión es iluminar también, pues debiera tener en su interior una velita, para que a través de sus ventanales destellos de luz evoque. Mis tortugas de barro, Hiroshima y Nagasaki, nombradas así por aquellas ciudades japonesas bombardeadas atómicamente el 6 y 9 agosto del 1945. El resto son piedras pequeñas, irregulares, más que sin pulir casi en bruto, tomadas a orillas del mar con colores no más.